The Clips encuentra en la melancolía, la identidad y las imperfecciones una nueva forma de expresión musical.
Por Musa Creators
Hay discos que nacen de una idea, otros de una necesidad y algunos, quizá los más interesantes, de una crisis que no encontró mejor manera de manifestarse que convirtiéndose en música. Bleu, el nuevo álbum de The Clips, parece pertenecer a esta última categoría.
Después de Love And Horror (2024) y Pensamientos Oscuros (2026), el proyecto musical de Sinhue Carreón presenta su tercer álbum de estudio: un trabajo íntimo, melancólico y visceral que, detrás de sus canciones, esconde una historia de búsqueda personal, exploración sonora y una relación bastante peculiar con los errores.
Porque si algo distingue a Bleu es que no intenta ocultar todas sus cicatrices. Algunas, de hecho, se han convertido en parte de su identidad.
Para conocer mejor este trabajo conversamos con Sinhue sobre el proceso creativo, la producción independiente, la inteligencia artificial, la identidad y esa extraña capacidad que tiene la música para transformar aquello que no sabemos cómo expresar.
Musa Creators: Un tercer álbum siempre representa un momento importante en la trayectoria de un proyecto. ¿Qué significa Bleu para ti y cómo ha sido llegar hasta aquí?
Sinhue: Bleu representa mucho trabajo y, sobre todo, un proceso de aprendizaje bastante enriquecedor. Mi primer disco fue Love And Horror, en 2024; después llegó Pensamientos Oscuros, a principios de 2026, cuya producción realicé durante 2025. Con Bleu comencé a trabajar a finales de 2025 y ha sido una experiencia distinta a las anteriores.
También existe un disco previo, Bello mundo y sus trastornos, que decidí retirar temporalmente porque no estaba satisfecho con el resultado final. He aprendido mucho desde entonces y ahora estoy trabajando nuevamente en él. Ya he publicado algunas canciones remezcladas y remasterizadas, como «La Favorita» y «Fifi Fafa», y tengo otras preparadas para lanzar como sencillos. Mi intención es volver a publicar el álbum completo cuando esté satisfecho con el resultado.
Musa Creators: Hay algo interesante en esa decisión: no todos los músicos están dispuestos a regresar sobre sus propios pasos, reconocer que un trabajo puede mejorar y volver a empezar. En cierta manera, parece que Bleu también es el resultado de esa evolución. No solamente has cambiado como compositor, sino también como productor.
Un estudio, muchas herramientas y una voluntad inquebrantable
Musa Creators: ¿Cómo es tu proceso de producción?
Sinhue: Todo mi trabajo es completamente independiente. Produzco desde mi estudio casero y todavía me hacen falta herramientas más profesionales y conocimientos técnicos. Aun así, pongo todo mi empeño para conseguir que las producciones suenen lo mejor posible.
Sé que algunas personas encontrarán fallas en la producción, pero estoy aprendiendo, mejorando y descubriendo nuevas herramientas. Para mí, eso también forma parte del proceso.
Todas las letras son composiciones mías. La mayoría de las canciones comienzan con una melodía que desarrollo cantando, tarareando o tocando una idea inicial con el bajo o la guitarra.
Después utilizo diferentes herramientas para construir los arreglos. Mi DAW principal ha sido Moises, aunque también he trabajado con plataformas de inteligencia artificial como Suno y TopMediai. A partir de mis letras y melodías genero propuestas musicales, separo instrumentos y voces, retiro las voces artificiales y grabo las mías. En ocasiones también construyo armonías vocales y acompañamientos.
Algunas veces conservo voces generadas por inteligencia artificial como parte de los arreglos, especialmente cuando necesito registros que no puedo alcanzar naturalmente. En otros casos, si una canción requiere una voz femenina, puedo dejar la voz generada.
Musa Creators: Este aspecto resulta particularmente interesante. La inteligencia artificial suele generar discusiones bastante polarizadas dentro de la industria musical: están quienes la consideran una amenaza y quienes la utilizan como una herramienta más dentro de su proceso creativo.
En el caso de The Clips, lo relevante es que la composición, las letras y la dirección artística parten de una intención personal. La tecnología funciona como una extensión del estudio, no como sustituto de la identidad del compositor.
Es una forma de producción que habla de nuestro tiempo: un artista trabajando desde casa, experimentando con herramientas digitales y construyendo un universo sonoro con los recursos disponibles. Quizá no sea el método tradicional, pero tampoco estamos particularmente interesados en defender las tradiciones cuando se convierten en obstáculos.
Shir: otra voz, otra manera de habitar la música
Musa Creators: Hay una característica de Bleu que merece una atención especial: la exploración de tu voz y de tu identidad. En canciones como «Eléctrica» te atreves a cantar en registros femeninos. ¿Qué representa esta decisión?
Sinhue: Es algo muy personal. Soy una persona que se siente cómoda con ambos géneros y tengo una faceta con la que me identifico como Shir. Durante seis años he vivido principalmente como mujer, aunque también hay periodos en los que vivo como hombre.
Es complicado de explicar, pero es mi manera de ser y me encanta vivirlo así.
En este disco decidí darle espacio a esa parte de mí que disfruto tanto. Me atreví a cantar un par de canciones en registros más altos y con una tesitura femenina. «Eléctrica» es un ejemplo de ello. Quería que esa faceta también estuviera presente en mi música.
Musa Creators: Y quizá aquí encontramos uno de los aspectos más interesantes del álbum. La música ofrece algo que no siempre encontramos en otros espacios: la posibilidad de experimentar con nuestra propia identidad sin tener que justificar cada decisión.
Shir no aparece en Bleu como un personaje o un recurso escénico, sino como una expresión genuina de quien está detrás de The Clips. La voz se convierte entonces en algo más que un instrumento: es también una manera de reconocerse.
En un disco que habla precisamente de la dificultad de encontrar un lugar propio, esta libertad adquiere un significado especial.
El lado azul de las cosas
Musa Creators: Escuchando la descripción del álbum, parece que Bleu tiene una carga emocional considerable. ¿De dónde surge esa atmósfera?
Sinhue: Es un disco muy íntimo, melancólico y visceral. La mayoría de las canciones las escribí durante una crisis emocional bastante fuerte. Hubo un tiempo en el que me sentí perdido, tratando de lidiar con aspectos de mí mismo que no sabía cómo abordar ni dónde colocar.
Así que decidí hacerlos música. Fue lo mejor que se me ocurrió.
La primera parte del disco habla de lo difícil que puede ser encontrar un lugar sano en este mundo, un espacio donde puedas estar tranquilo. Durante esa búsqueda puedes perderte y terminar en caminos que prometen adormecerte, hacer que dejes de sentir, pero que en realidad terminan absorbiendo la poca luz que todavía te queda.
De ahí vienen canciones como «Sueños», «I Am Your Doll», «El Club de los Monstruos», «Eléctrica» y «Tragafuego».
La segunda parte se inclina más hacia la tristeza, la soledad, los recuerdos y la culpa por no conseguir aquello que supuestamente necesitas para ser feliz. Ahí están «No Funcionó», «Adiós» y «Volver a Creer». Esta última deja entrever un poco de esperanza.
Musa Creators: Hay una secuencia emocional bastante clara en lo que describes. Primero aparece la búsqueda, después el extravío y finalmente esa confrontación con uno mismo que suele ser mucho más incómoda que cualquier monstruo exterior.
El título Bleu parece encontrar aquí su razón de ser. El azul puede representar serenidad, distancia, introspección, pero también una tristeza profunda. No es necesariamente un color asociado con la derrota; a veces es simplemente el color de las cosas que todavía estamos intentando comprender.
Y hay algo particularmente atractivo en que el disco no se limite a recrearse en la oscuridad. «Volver a Creer» parece abrir una pequeña ventana. No una salida espectacular ni una revelación cinematográfica, sino apenas una posibilidad. A veces eso es suficiente.
Cuando los errores dejan de ser enemigos
Musa Creators: Me llama la atención algo que mencionaste sobre la producción. Al principio intentabas corregir cada imperfección, pero después decidiste dejarlas. ¿Qué sucedió durante ese proceso?
Sinhue: Durante mucho tiempo estuve peleando con los errores que encontraba al grabar mis voces, los instrumentos o al generar armonías. Me estresaba descubrir fallas en detalles cuando ya estaba convencido de haber conseguido el resultado que buscaba.
Después decidí soltarlos.
Lo vi como una especie de analogía de mi propio proceso emocional: dejar que los errores hablen por sí mismos y darles su lugar.
A partir de ahí comencé a pensar que quizá había descubierto un nuevo género musical: el glitch rock o glitch music. Ya sé, tal vez sean aires de grandeza, jajaja, pero en mi mundo se siente como un logro importante.
Musa Creators: ¡Y aquí es donde la conversación se pone particularmente interesante!
Porque, más allá de si acabamos de presenciar el nacimiento de un nuevo subgénero musical o si simplemente estamos ante un artista que ha encontrado una manera muy personal de justificar sus errores de grabación —algo que, por cierto, muchos productores deberían aprender a hacer—, hay una idea que merece atención.
La imperfección como lenguaje.
En una época en la que las producciones musicales pueden corregirse hasta alcanzar una precisión casi quirúrgica, permitir que ciertos errores sobrevivan puede convertirse en una decisión estética. No todo tiene que sonar impecable para transmitir algo. A veces, precisamente aquello que se sale de lugar es lo que consigue que una canción tenga personalidad.
Y en Bleu esta idea parece extenderse más allá de los aspectos técnicos. El disco también habla de aceptar las contradicciones, las emociones incómodas y aquellas partes de nosotros mismos que no siempre sabemos cómo acomodar.
Quizá el verdadero glitch no esté en la música, sino en nuestra insistencia por intentar que todo funcione perfectamente.
«Mi Vida»: después de la tormenta
Musa Creators: El álbum termina con «Mi Vida», una canción que parece romper completamente con la atmósfera anterior. ¿Por qué decidiste cerrar el disco de esta manera?
Sinhue: Es una canción que dediqué a mi pareja actual. Es diferente al resto del álbum porque utiliza ritmos latinos, mucho más alegres, movidos y bailables. Habla de sentirse amado y de amar a alguien.
También es la canción más larga del disco. Tiene cambios constantes de ritmo y una estructura que me gusta describir como una especie de pop progresivo latino. No sé si eso exista, jajaja, pero así la siento.
Musa Creators: Y qué mejor manera de terminar un recorrido por la melancolía que recordándonos que también existe el amor.
La elección de «Mi Vida» como cierre parece deliberadamente significativa. Después de atravesar la incertidumbre, la soledad, los recuerdos y la culpa, el álbum encuentra un punto de llegada en el afecto.
No necesariamente porque todo se haya resuelto, sino porque quizá no necesitamos tener todas las respuestas para encontrar algo que nos haga sentir bien.
Además, ese contraste musical resulta una decisión narrativa muy efectiva. Después de tanta introspección, el disco abandona momentáneamente su atmósfera oscura para entregarse al movimiento. Es como abrir las ventanas después de pasar demasiado tiempo en una habitación cerrada.
Y si además podemos bailar, mucho mejor.
BLEU: una imperfección que merece ser escuchada
Hay algo que nos gusta particularmente de la historia detrás de Bleu: no es el relato de un artista que llega a una producción perfecta después de dominar todas las herramientas técnicas. Es la historia de alguien que decide trabajar con lo que tiene, aprender durante el camino y convertir sus limitaciones en parte de su lenguaje creativo.
The Clips es un proyecto independiente que continúa construyendo su identidad disco tras disco. Desde Love And Horror, pasando por Pensamientos Oscuros, hasta llegar a este nuevo trabajo, encontramos una evolución que no parece interesada en seguir una fórmula determinada.
Bleu es, ante todo, un álbum de contrastes. Tiene oscuridad, vulnerabilidad, experimentación, momentos de introspección y destellos de alegría. También tiene una relación muy particular con la tecnología y con las posibilidades que ofrecen las nuevas herramientas de producción musical.
Pero, por encima de todo, tiene algo que no puede resolverse con un plugin, una ecualización o una corrección automática de afinación: una intención personal.
Quizá todavía haya detalles por perfeccionar. Quizá algunas canciones tengan imperfecciones que otros productores se apresurarían a corregir. Sin embargo, después de escuchar la historia que hay detrás de este álbum, cuesta no pensar que algunas de esas imperfecciones son precisamente las que le dan sentido.
Al final, Bleu parece dejarnos una reflexión sencilla: no siempre necesitamos corregir todo lo que está roto. A veces necesitamos aprender a escucharlo.
Y si de paso descubrimos un nuevo género musical en el intento, pues bienvenido sea el glitch rock.
The Clips — Bleu.
Un disco para escuchar sin prisa, preferentemente con los audífonos puestos, las luces bajas y la disposición de encontrarse con algo que quizá no resulte del todo cómodo, pero que tiene mucho que decir.
Porque incluso en los tonos más oscuros del azul todavía puede encontrarse un poco de luz.
— Musa Creators
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